2 de julio

San Proceso y San Martiniano


San Proceso y San Martiniano fueron dos hermanos gemelos romanos que vivieron en el siglo III durante la persecución de los cristianos bajo el emperador Numeriano.

Eran funcionarios del gobierno imperial, encargados de custodiarla cárcel Mamertina, que fue la prisión de San Pedro y San Pablo en Roma.

La leyenda cuenta que Proceso y Martiniano se convirtieron al cristianismo después de presenciar milagros realizados por los apóstoles Pedro y Pablo mientras estaban en prisión.

Decidieron abandonar sus puestos y unirse a la fe cristiana, lo que eventualmente llevó a su propia detención y encarcelamiento.

Durante su encarcelamiento, los gemelos fueron sometidos a diversas torturas para hacerlos renunciar a su fe, pero permanecieron firmes en su creencia.

Incluso se dice que fueron azotados, quemados y arrojados a fosas con víboras, pero sobrevivieron milagrosamente cada vez.

Según la leyenda, finalmente fueron liberados milagrosamente por un ángel.

Después de su liberación, Proceso y Martiniano se dedicaron a predicar el Evangelio en diversas regiones, llevando a muchas personas a convertirse al cristianismo.

Sin embargo, fueron recapturados y martirizados en Roma alrededor del año 287 d.C., durante la persecución de Diocleciano.

Fueron decapitados por negarse a renunciar a su fe cristiana.