17 de julio

San Alejo de Roma


San Alejo de Roma nació en una familia noble de Roma, posiblemente en el siglo IV.

Era hijo de una familia acomodada y vivió en un entorno de gran riqueza y prestigio.

Desde joven, Alejo mostró una inclinación hacia la vida espiritual y un deseo profundo de seguir a Dios.

A la edad de 18 años, Alejo tomó una decisión radical: renunciar a su vida de privilegio y riqueza.

Se convirtió en ermitaño y se retiró a una vida de pobreza y oración.

Antes de dejar su hogar, se despidió de sus padres sin revelarles su verdadera intención, para evitar su intervención y preservar la pureza de su decisión.

Alejo se dirigió a la ciudad de Edesa, en la actual Turquía, donde vivió en condiciones de extrema austeridad.

Durante este período, se dedicó a la oración y la meditación, adoptando una vida de penitencia y humildad.

Sin embargo, después de un tiempo en Edesa, regresó a Roma.